Monastery of San Miguel de Escalada

Villamondrin de Rueda, Spain

San Miguel de Escalada is located 10 km from the Way of St. James pilgrimage route to Santiago de Compostela. The building is an example of Mozarabic art and architecture or Repoblación art and architecture.

An inscription that has disappeared but was published by Father Risco in 1786 gave information about the church's consecration in 951 by Bishop Genadio of Astorga, around the time of the founding of the Kingdom of León. It was constructed on a site dedicated to Saint Michael, probably a Visigothic church.

The monastery church's nave has three aisles separated by columns and large horseshoe arches, with their apses and a crossing, which is not covered by a cimborio or central tower. The choir is separated from the principal nave by three horseshoe arches sometimes called an iconostasis).

Despite the floor plan, the building appears from the exterior as a rectangular block. All arches take down in marble shafts and Corinthian steeples proceeding from other Visigothic or Roman constructions (as it may be appreciated in a cyma carved as from a gravestone, perhaps from the nearby Roman city of Lancia).

The building has wood panels, which are decorated with paintings from the 15th century.

Architectural highlights include a meridional porch fixed by twelve horseshoe arche), which were built in two different phases: the seven occidental arches, with columns and steeples are in the moorish style, while the Mozarabic work from the 10th century is preserved in the alfiz decorations around the arches.

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Founded: 951 AD
Category: Religious sites in Spain

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en.wikipedia.org

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4/5 (based on Google user reviews)

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Hein Van Der Zande (17 days ago)
Heel verrassend. Je moet het maar ontdekken en oppakken in de gids
Isabel Botía Cascales (30 days ago)
Preciosa iglesia, trato negligente No suelo escribir críticas negativas, pero creo que en esta ocasión es necesario, por si llegase a oídos de algún responsable y tal vez pueda solucionarlo, aunque a la vista de los comentarios que he podido leer ahora, no parece que se hayan hecho mucho eco de las quejas. Hicimos la visita el pasado viernes 17 de mayo. Empezamos mal el día, ya que nos encontramos con que la carretera estaba cortada y, lo que hubiesen sido unos 20 minutos de recorrido, se transformaron en un rodeo de casi una hora. Puede que el GPS tuviera algo de culpa, no sé. Llegamos al lugar y no había nadie. Al aparcar junto a la caseta se asomó por la ventana una señora que parecía hablar por teléfono. Bajamos del coche y, como en la ventana ponía "Taquilla", nos acercamos. No parecía abierta, ni que la persona que se había asomado fuese a atendernos. Empujé la puerta y estaba abierta, así que pasamos al interior de la caseta y a la derecha en un mostrador tras una cristalera estaba la señora que hablaba por teléfono lo que parecía una conversación laboral. Hicimos tiempo a que acabara mirando los folletos que había en un pequeño stand en el centro de la sala, mirando los carteles... y en un momento dado veo que la mujer -sin dejar de hablar al teléfono- ha sacado por la ventanilla del mostrador un taco de post-it en el que ha anotado "3€ pax". Un poco sorprendida por el detalle, me acerco y le pago los seis euros y me entrega los tickets. Como tengo alguna duda sobre la visita, hacemos un poco más de tiempo a ver si acaba de hablar, pero como de la conversación están surgiendo frases como "la gente no tiene educación", "se asoman a la ventana", "pasan sin llamar y sin ni dar los buenos días..." de las que no sé si darnos por aludidos, y la situación se me está haciendo ya incómoda, salimos y nos acercamos hacia la iglesia a ver si la puerta no está cerrada con llave y estamos esperando en vano. Entretanto pensaba para mí que alguien que espera educación de los demás debería al menos tratarlos en consonancia... En ese momento, la mujer sale de la caseta, aún colgada al teléfono y con las llaves en la otra mano, nos adelanta y abre la puerta y, sin dejar su conversación, nos hace un gesto con la mano para que entremos, algo que a mí a estas alturas ya me parece una grosería. Sin decirnos ni una palabra, ni dejar su conversación se dirige hacia la puerta de la torre la abre y se marcha hacia su caseta. Cuando acabamos y nos volvimos al coche, salió de su caseta con las llaves y, sin dirigirnos ni una mirada, se encaminó a cerrar las puertas, esta vez ya sin teléfono... Soy técnico en empresas y actividades turísticas y, como funcionaria que ha trabajado durante diez años en Cultura, no me parece que este comportamiento sea digno de la imagen de una administración ni de la gestión del patrimonio. Quizá la administración competente debería formar a sus trabajadores o, más aún, dotarlos de las mínimas normas de educación. El caso es que alguien debería tomar cartas en el asunto porque no puede ser esta la imagen que reciba un visitante, ni el sabor de boca que debe dejar un lugar con tanto encanto. Nos fuimos de allí bastante contrariados, no obstante voy a dar un cinco, ya que entiendo que una joya del patrimonio como es ésta, un legado ancestral que ha llegado a nuestros días en tan magnífico estado, no merece que el comportamiento de este personaje empañe su imagen. Afortunadamente nuestro día cambió cuando en el Monasterio de Santa María Real de Gradefes, que esperábamos cerrado, nos encontramos con un grupo de estudiantes de turismo encantadores que hacía una visita y nos permitió amablemente acompañarlos.... el Karma a veces te recompensa.
Andres M. Minguez Cavia (39 days ago)
No hay justificación para no visitarlo si estás cerca de Leon. Es magnífico. Lugar único par el significado y por la arquitectura. Entrar es cono entrar entrar en el siglo XI.
Miguel Gómez Navarro (45 days ago)
Lamentablemente servicio turístico. La persona a cargo no respeta los horarios, luego 20 minutos tarde y sin disculparse. Él sitio es espectacular, pero la Junta de Castilla y León debería tratarlo mejor y exigir a sus funcionarios.
Kristýna Blažková (10 months ago)
The lady sold us 3 euro tickets which were supposed to be for a guided tour (visit without a guide is 2 euro),but the only thing she did was open the monastery since we were the first visitors of the day (at 12:30) and given a leaflet in Spanish. She does not speak English,nor is there information about the monastery in English. There are some panels about the current renovations in English to be fair,however,it does not tell you much. Probably not worth the trip.
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Moszna Castle

The Moszna Castle is one of the best known monuments in the western part of Upper Silesia. The history of this building begins in the 17th century, although much older cellars were found in the gardens during excavations carried out at the beginning of the 20th century. Some of the investigators, including H. Barthel, claimed that those cellars could have been remnants of a presumed Templar castle, but their theory has never been proved. After World War II, further excavations discovered a medieval palisade.

The central part of the castle is an old baroque palace which was partially destroyed by fire on the night of April 2, 1896 and was reconstructed in the same year in its original form by Franz Hubert von Tiele-Winckler. The reconstruction works involved an extension of the residence. The eastern Neogothic-styled wing of the building was built by 1900, along with an adjacent orangery. In 1912-1914, the western wing was built in the Neo-Renaissance style. The architectural form of the castle contains a wide variety of styles, thus it can be generally defined as eclectic.

The height of the building, as well as its numerous turrets and spires, give the impression of verticalism. The whole castle has exactly ninety-nine turrets. Inside, it contains 365 rooms. The castle was twice visited by the German Emperor Wilhelm II. His participation in hunting during his stay at the castle was documented in a hand-written chronicle in 1911 as well as in the following year. The castle in Moszna was the residence of a Silesian family Tiele-Winckler who were industrial magnates, from 1866 until the spring of 1945 when they were forced to move to Germany and the castle was occupied by the Red Army. The period of the Soviet control caused significant damage to the castle's internal fittings in comparison to the minor damage caused by WWII.

After World War II the castle did not have a permanent owner and was the home of various institutions until 1972 when it became a convalescent home. Later it became a Public Health Care Centre for Therapies of Neuroses. Nowadays it can be visited by tourists since the health institution has moved to another building in the neighbourhood. The castle also has a chapel which is used as a concert hall. Since 1998 the castle housed a gallery in which works of various artists are presented at regular exhibitions.

Apart from the castle itself, the entire complex includes a park which has no precise boundaries and includes nearby fields, meadows and a forest. Only the main axis of the park can be characterised as geometrical. Starting from the gate, it leads along the oak and then horse-chestnut avenues, towards the castle. Further on, the park passes into an avenue of lime trees with symmetrical canals running along both sides of the path, lined with a few varieties of rhododendrons. The axis of the park terminates at the base of a former monument of Hubert von Tiele-Winckler. On the eastern side of the avenue there is a pond with an islet referred to by the owners as Easter Island. The islet is planted with needle-leaved shrubs and can be reached by a Chinese-styled bridge. The garden, as part of the whole park complex was restored slightly earlier than the castle itself. Preserved documents of 1868 state that the improvement in the garden's aesthetic quality was undertaken by Hubert von Tiele-Winckler.